domingo, 10 de marzo de 2019

Cuento de la letra P.


EL SUPERMERCADO

  Patán y su padre están en el supermercado comprando algunas cosas para comer.

  Aún no habían entrado cuando, de repente, Patán sintió muchas ganas de ir a los aseos, pidiéndolo a gritos:
¡Papá, pipí! 

   Después entraron en la tienda. Patán quiere hacer carreras con el carrito pero su papá no le deja.

   Cuando terminan de comprar, guardan las bolsas en el coche y se van tranquilamente a casa.

domingo, 3 de marzo de 2019

Cuento de la letra S.


EL HOSPITAL

 Estaban en el hospital, pero no había pasado nada grave.
 Habían ido a visitar a su tía Luisa que acababa de tener un bebé.

 Patín se encargaba de cuidar de su primita Cecilia por los pasillos.

  A Cecilia le habían dejado llevarse un juguete, era un oso que tocaba los platillos. Cuando Patín no miraba, Cecilia puso en marcha al oso y empezó a chocar los platillos haciendo mucho ruido.

  Salió una enfermera pidiéndoles silencio: S,s,s,s,s.

  Apagaron el oso y lo guardaron. No se debe molestar con ruidos a los enfermos.

domingo, 24 de febrero de 2019

Cuento de la letra L.


LA CANCIÓN

   Patín y Patán van a un teatro donde están actuando unos niños que cantan muy bien.
Los ha invitado una amiga suya del colegio que canta una canción preciosa.

   En el escenario, el monstruito ayuda con las luces y Patín y Patán aplauden continuamente las canciones de los niños.

   Al volver a su casa, no paran de cantar la canción de su amiga.

   

domingo, 17 de febrero de 2019

Cuento de la letra M.


EL MONO DE PELUCHE

   En un viejo cajón de juguetes, Patín y Patán encuentran un mono de peluche. Los dos quieren jugar con él.

  Se pelean gritando tanto que el monstruito se esconde asustado.


   Finalmente acude la mamá justo antes de que el mono se partiera por la mitad y les convence para que jueguen los tres juntos.

   Y así lo hacen. Y lo pasan muy bien.

domingo, 10 de febrero de 2019

Cuento de la letra E.


UN PASEO EN BICI

    Había llegado la primavera, el campo estaba plagado de flores y a los niños les apeteció dar un paseo en la bicicleta tándem de sus papás.


   El monstruito les acompañaba sentado en el portaequipajes.

   Estaban disfrutando tanto del paseo que no vieron que, al pisar una piedra del camino, el monstruito saltó de la bicicleta y cayó al suelo.

   Gritó para que se parasen: ¡ e, e, e, e...!

   Pero ellos no lo oyeron y siguieron su paseo. Cuando volvieron a casa se dieron cuenta de que el monstruito no iba con ellos.

   Iban a volver a buscarlo, pero no hizo falta, venía corriendo detrás de ellos y llegó enseguida.